Entrenamiento de Fuerza: Por qué es tan necesario

Hace algunos años científicos de la Escuela de Medicina en la Universidad de Boston, crearon un ratón genéticamente alterado que portaba lo que era, esencialmente, un gen de flexiones–push-ups. Cuando este gen fue activado, el animal desarrolló lo que se conoce como fibras musculares tipo II, muy parecido a cuando la gente levanta pesas moderadamente o hace push ups.

Los animales alterados genéticamente no llegaron a ser voluminosos. En cambio, el gen que llevaban, hizo a sus músculos más gruesos y más firmes, y aún cuando fueron puestos en régimen alto en grasas, y ganaron peso, permanecieron saludables y sinuosos.

Sin embargo, cuando los científicos usaron otros procesos bioquímicos y cambiaron el gen, los animales estuvieron en problema. Perdieron fibras musculares, reduciendo el tamaño de sus músculos, y peor aún, estos ganaron grasa, y crecieron obesos. También desarrollaron una resistencia a la insulina—un precursor de la diabetes.

Pero la reactivación del gen, les devolvió su brillantez, aún permaneciendo en un régimen alto en grasa. Mientras sus músculos ganaban fuerza y vigor, su metabolismo y otros sistemas fisiológicos también lo hicieron.

Los investigadores concluyeron que, un aumento en la masa muscular puede retroceder la obesidad y resolver los problemas metabólicos.

En otras palabras, los músculos fuertes, confieren muchos beneficios fisiológicos, y esos beneficios vienen de un proceso que, en términos humanos, solo requeriría de realizar un par de flexiones. ¡Impresionante!

El entrenamiento de fuerza usando máquinas, pesas libres, bandas de suspensión, o nuestro propio cuerpo—sentadillas–construye masa muscular y fuerza. Este envuelve la contracción de los músculos en contra de una fuerza, de manera que  éstos se fortalezcan, sin necesariamente ponerse más grandes.

El entrenamiento de fuerza cambia la dinámica del envejecimiento

En los 40 nuestra construcción de músculos y mecanismos de reparación empiezan a desacelerarse y el volumen de nuestro tejido muscular se cae. El tejido también empieza a acumular depósitos de grasa, debilitando lo que queda del músculo. Este proceso, en un principio invisible, se acelera a través de las décadas y termina típicamente en fragilidad y  dependencia.  

Es indiscutible que el impacto más profundo que tiene el entrenamiento de fuerza en la salud, es en cómo vivimos según envejecemos—calidad de vida. Uno de los más grandes beneficios del entrenamiento de fuerza es que combate la sarcopenia, que es la pérdida degenerativa de masa muscular y fuerza al envejecer o al llevar una vida sedentaria, lo que no nos permite vivir la vida independiente que queremos tener según envejecemos.

El entrenamiento de fuerza es vital para combatir el deterioro, por eso deberías considerarlo en  tus rutinas. Es lo más importante que puedes hacer por ti si quieres envejecer con independencia.

¿Están contemplados los entrenamientos de fuerza en tus rutinas de acondicionamiento físico?

La versión original de este artículo fue publicada en FitneSSalud el día 13 de febrero del 2014.

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Pili Cuadrado
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