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6/6/2014 Mi Selección de la Semana en Fitness y Salud

Subido por on Jun 6, 2014 in BLOG, Selección de Pili | 0 comments

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Sé que tienes una agenda muy ocupada, pero quieres mantenerte al día con las últimas noticias e investigaciones sobre fitness y salud. Por eso, cada semana te informo sobre un artículo reciente que he leído. El artículo de esta semana es:

Losing Weight May Requiere Some Serious Fun [Perder Peso Puede Requerir de Seria Diversión]

Aquí  mi resumen:

Si tu objetivo es perder peso intensificando tus rutinas de ejercicio, seria sabio pensar en tus entrenamientos no como un ejercicio, si no como un momento de diversión. Un inusual nuevo estudio sugiere que las actitudes de la gente hacia la actividad física, puede influir en lo que comen después y, en última instancia, si estos pierden peso.

Por algún tiempo, los científicos han estado desconcertados—y los que se ejercitan frustrados—por la ineficacia en general del ejercicio como una estrategia para perder peso. Según múltiples estudios y anécdotas, la mayoría de las personas que comienzan a hacer ejercicio no pierden tanto peso como se espera, dado su mayor gasto energético. Algunas personas agregan libras a pesar de quemar cientos de calorías durante los entrenamientos.

Estudios anteriores de este fenómeno, han encontrado que el ejercicio puede aumentar la producción de las hormonas del apetito, por lo que algunas personas sienten un voraz apetito incluso después de sesiones ligeras de entrenamiento y tienden a consumir más calorías de las que gastaron. Pero esta afirmación, aunque intrigante, no explica por completo la amplia variabilidad en los hábitos de comida de la gente después de ejercitarse.

Así, para el nuevo estudio, publicado en la revista Marketing Letters, investigadores franceses y estadounidenses recurrieron a la psicología y el posible efecto que llamar al ejercicio por cualquier otro nombre podría tener sobre dietas posteriores.

En esa búsqueda, los investigadores reclutaron primero 56 mujeres adultas y saludables, la mayoría de ellas con sobrepeso. Estas recibieron mapas que detallaban un mismo entrenamiento—una caminata al aire libre de una milla–y se les dijo que iban a pasar la próxima media hora caminando, y después almorzarían.

A la mitad de las mujeres se les dijo que su caminata seria un entrenamiento, y estas estaban animadas al verlo así, monitoreando su esfuerzo todo el tiempo. A las otras mujeres se les dijo que tendrían un paseo der 30 minutos, durante el cual escucharían música con auriculares, evaluando la calidad del sonido, pero mayormente los investigadores querían que ellas disfrutaran.

Cuando las mujeres regresaron de caminar, los investigadores pidieron a cada una calcular lo que caminaron, su estado de ánimo y gasto de calorías.

Aquellas mujeres que habían estado ejercitándose formalmente reportaron sentirse más cansadas y malhumoradas que las otras mujeres, aunque las estimaciones de kilometraje y las calorías gastadas de ambos grupos fueron casi idénticas. Más aun, cuando las mujeres se sentaron para tener un almuerzo de pasta, con agua o refrescos azucarados para tomar, y pudin de chocolate o manzana de postre, las mujeres en el grupo de ejercicio optaron por la soda y el pudin, consumiendo significativamente más calorías que las mujeres que habían pensado que caminaban por placer.

Un experimento de seguimiento por parte de los investigadores, publicado como parte del mismo estudio, refuerza y amplia los descubrimientos. Para esto, los investigadores dirigieron un nuevo grupo de voluntarios–algunos de ellos hombres–a recorrer el mismo circuito de una milla. Una vez más, a la mitad se les dijo que consideraran esta sesión como un entrenamiento. A los otros se les dijo que harían turismo y que debían divertirse. Los dos grupos cubrieron la misma distancia. Pero después, se les permitió llenar una bolsa de chocolates, como agradecimiento, y los voluntarios del grupo que se ejercito tomaron el doble de la cantidad de dulces que los del grupo que se les dijo que hicieran turismo.

Por último, para examinar si los deportistas del mundo real se comportan de manera similar a los de los experimentos artificiales, los investigadores visitaron la línea de meta de una carrera de relevos, donde 231 participantes entre las edades de 16 a 67 años, habían completado vueltas de cinco a 10 kilómetros. Se les preguntó a los corredores si habían disfrutado de la carrera y les ofrecieron la opción de una barra de chocolate o una barra de cereal. En general aquellos corredores que dijeron que su carrera habido sido difícil o insatisfactoria tomaron el chocolate, quienes dijeron que se habían divertido eligieron la opción más saludable.

En conjunto, estos tres experimentos subrayan que la forma en que enmarcamos la actividad física, afecta a la forma en cómo comemos después, dijo Carolina OC Werle, una profesora asociada de marketing en la Escuela de Gestión de Grenoble, Francia, quien dirigió el estudio. El mismo esfuerzo, que se ve como una diversión en lugar de ejercicio, provoca consumir menos de los alimentos altos en calorías, dijo.

Como influyen, fisiológicamente, nuestros sentimientos acerca de la actividad física en la ingesta de alimentos aún no se sabe, dijo, y probablemente sea complejo, envolviendo las hormonas, la genética, el circuito neurológico del apetito, y el proceso de la recompensa. Sin embargo, en los términos más simples, la Dra. Werle dijo, esta nueva información muestra que la mayoría de nosotros requiere una recompensa de algún tipo por ejercitarnos. Esa recompensa puede tomar la forma de un disfrute subjetivo. Si el ejercicio es divertido, no es necesaria una gratificación adicional. Si no, hay pudin de chocolate.

La buena noticia es que nuestras actitudes hacia el ejercicio son maleables. Podemos enmarcar nuestros entrenamientos en diferentes maneras, dijo la Dra. Werle, poniendo énfasis en lo que consideramos la diversión en ello, como escuchando nuestra música favorita o charlando con un amigo durante una caminata en grupo. ¡Excelente!

“Mientras más diversión tengamos, concluyó, menos sentiremos la necesidad de compensar el esfuerzo con comida”.

 

 

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30/5/2014 Mi Selección de la Semana en Fitness y Salud

Subido por on May 30, 2014 in BLOG, Selección de Pili | 0 comments

mildred johnsonMildred Johnson, la señora de Gainsville, que participo en el estudio que mostró los beneficios de caminar en las personas mayores.

Sé que tienes una agenda muy ocupada, pero quieres mantenerte al día con las últimas noticias e investigaciones sobre fitness y salud. Por eso, cada semana te informo sobre un artículo reciente que he leído. El artículo de esta semana es:

To Age Well, Walk [Para Envejecer Bien, Camina]

De acuerdo a uno de los mayores y más largos estudios en su clase, el ejercicio regular reduce significativamente el chance de que una persona mayor y frágil, llegue a estar físicamente discapacitada.

Aquí mi resumen:

Los resultados, publicados recientemente en el journal JAMA, refuerzan la necesidad de la actividad física frecuente para nuestros padres envejecientes, abuelos y, claro, para nosotros mismos.

Mientras que todo el mundo sabe que el ejercicio es una buena idea, cualquiera que sea tu edad, la evidencia científica concreta acerca de sus beneficios en los mayores y más débiles, ha sido sorprendentemente limitada.

“Por primera vez, hemos mostrado directamente que el ejercicio puede disminuir o prevenir efectivamente el desarrollo de la discapacidad física en una población de personas mayores extremadamente vulnerables”, dijo el Dr. Marco Pahor, director del “Institute on Aging”, en la Universidad de Florida en Gainesville, y quien fue el autor del estudio.

Innumerables estudios epidemiológicos, han encontrado una fuerte correlación entre la actividad física en la edad avanzada y una vida más larga y saludable. Pero tales estudios no pueden probar que el ejercicio mejora la salud de las personas mayores.

Otros experimentos aleatorios de menor escala, han establecido de manera convincente, una relación causal entre el ejercicio y envejecer saludablemente. Sin embargo,  el alcance de estos experimentos ha sido generalmente estrecho, mostrando, por ejemplo, que las personas mayores pueden mejorar su fuerza muscular con entrenamiento de peso o su capacidad de resistencia caminando.

Así, para este último estudio llamado LIFE—Intervenciones de Estilo de Vida e Independencia para mayores—se utilizaron voluntarios que eran sedentarios y estaban en la cúspide de la fragilidad.

Se reclutaron, entonces, 1,635 hombres y mujeres sedentarios entre las edades de 70 y 89 años quienes obtuvieron por debajo de 9 en una escala de 12 puntos de funcionamiento físico, escala que se usa a menudo para evaluar gente mayor. Casi la mitad obtuvo un 8 o por debajo, pero todos fueron capaces  de caminar por su cuenta 400 metros o un cuarto de milla, esta es la referencia de los investigadores para determinar cuándo se está deshabilitado físicamente.

Así los voluntarios fueron asignados al azar, a un ejercicio o un grupo educacional.

A esos en la tarea educacional se les pidió visitar el centro de investigaciones una vez al mes para aprender de nutrición, salud y otros temas relacionados con el envejecimiento.

El grupo de ejercicio, recibió información sobre envejecimiento, pero también comenzó un programa de caminatas y de entrenamiento suave con pesas en los tobillos.  También se les pidió completar 3 o 4 sesiones más de ejercicio en casa, para un total de 150 minutos de caminata y alrededor de 3 sesiones de 10 minutos de entrenamientos de peso cada semana.

Cada seis meses, los investigadores chequearon el funcionamiento físico de todos los voluntarios, con particular atención a si ellos todavía podían caminar 400 metros por ellos mismos.

El experimento continuó por más de 2 años, mucho más tiempo que la mayoría de los estudios de ejercicio.

Al final de este tiempo, los voluntarios que se ejercitaron eran un 18 por ciento menos propensos a vivir ningún episodio de discapacidad física durante el experimento. También tenían un 28 por ciento menos de probabilidad de llegar a estar discapacitados permanentemente, o sea ser incapaces de caminar esos 400 metros por ellos mismos.

La mayoría de los voluntarios “toleraron muy bien el programa de ejercicio” dijo Dr. Pahor, pero los resultados izaron algunas banderas. Más voluntarios en el grupo de ejercicio terminaron hospitalizados durante el estudio que los participantes en el grupo de educación, posiblemente porque sus signos vitales fueron chequeados más veces, dijeron los investigadores. El régimen de ejercicio pudo haber desenmascarado, también, algunas condiciones médicas, dijo el Dr. Pahor, aunque él no siente que el ejercicio por si solo conduzca a hospitalizaciones.

Una preocupación más sutil envuelve la sorprendentemente pequeña diferencia, en términos absolutos, en el número de gente que se volvió discapacitada en los dos grupos. Acerca de un 35 por ciento de esos en el grupo de educación tuvo un periodo de discapacidad física durante el estudio. Pero así lo tuvo el 30 por ciento de esos en el grupo de ejercicio.

A primera vista, los resultados son decepcionantes, dijo el Dr. Lewis Lipsitz, un profesor de medicina de la Facultad de Medicina de Harvard, quien no participó en el estudio. “Entonces, hay que mirar en el grupo de control, que no era en realidad un grupo de control en lo absoluto”. Eso es porque en muchos casos los participantes en el grupo educacional comenzaron a ejercitarse, según datos del estudio, aunque a estos no se les pidió hacerlo.

No hubiera sido ético mantenerlos a ellos sin ejercitarse, continúo el Dr. Lpsitz. Pero si los científicos en el estudio LIFE habían sido capaces de utilizar un grupo de control de personas totalmente sedentarias con malos hábitos alimenticios, las diferencias entre los grupos serían mucho más pronunciadas, dijo.

Sobre todo, este es un estudio importante, porque se enfoca en un resultado importante, que es la prevención de la discapacidad física.

En los próximos meses, Dr. Pahor y sus colegas planean hacer un seguimiento adicional, incluyendo un análisis costo beneficio. El costo  de ejercitarse por participante es considerablemente menos que el costo de estar en un asilo después que alguien se vuelve deshabilitado físicamente, dijo él.

El Dr. Pahor advirtió que el estudio LIFE no está diseñado para que la gente mayor empiece sola en programas de ejercicio sin supervisión. La supervisión médica es importante, dijo el. Habla con tu doctor y trata de encontrar un grupo de ejercicio. “El aspecto social es importante”

Veamos el ejemplo de Mildred Johnston, de 82 años, una empleada de oficina retirada en Gainesville y quien fue voluntaria del estudio LIFE. Esta se ha mantenido caminado semanalmente con dos de otras voluntarias que conoció durante el estudio.

Y la misma ha comentado, “el ejercicio ha cambiado mi percepción de todo lo que repecta al significado de envejecimiento”, dijo. “No se trata de cuanta ayuda necesitas de otras personas ahora. Se trata más de lo que puedo hacer por mí misma”. “Además, dijo, de que compartir en grupo durante las caminatas, realmente hace que te mantengas comprometida con la vida”.

Más…

El compromiso con la vida junto con el ejercicio y la buena nutrición, es lo que evita el deterioro.

 

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Caminar vs Elíptica

Subido por on Abr 14, 2014 in BLOG, FitnessTips | 2 comments

Caminar vs Elíptica

 

¿Cómo se compara una caminata de dos millas a paso ligero con una sesión de dos millas en una elíptica?

¿Qué tan efectivo es entrenar en una elíptica como una sesión de ejercicios de soporte de peso?

De acuerdo a un número de estudios recientes, en el entrenamiento en la elíptica hay una mayor activación en los músculos de los glúteos y muslos que cuando se camina, y menos activación en los músculos de las pantorrillas. Por otro lado—ojo–cuando se entrena en la elíptica, se pone más presión en la espalda baja que cuando se camina, debido a cómo los músculos se activan, algo que los que tienen problemas de espalda deberían considerar.

Caminar vs Elíptica

 

Comparado con caminar, el entrenamiento en la elíptica, también envuelve menos soporte de peso en las extremidades. Según un estudio publicado este mes en el British Journal of Sports Medicine, caminar causa que un 112 por ciento del peso corporal de una persona golpee el suelo con cada paso, mientras que en la elíptica  es solo un 73 por ciento. Este leve impacto resulta en una ventaja para las personas con dolor en las articulaciones, y no tanto así para los que esperan que el ejercicio pueda mejorar la salud de los huesos. Con lo cual caminar es mejor para mantener la salud ósea.  

Ahora bien, si hablamos de quemar calorías, la diferencia entre caminar y entrenar en la elíptica parece ser imperceptible. En un interesante estudio del 2010, se pidió a los estudiantes universitarios completar dos sesiones de 15 minutos de ejercicio, una sesión en la caminadora y la otra en una elíptica. Los voluntarios tenían que mantener un ritmo que le costara, pero que pudieran sostener—equivalente a 4 o 5 en una escala de 10 puntos de intensidad. Se les hizo un seguimiento continuo del consumo de energía y se encontró que el consumo era el mismo en cualquiera de las dos máquinas. Solo la intensidad importaba—y eso lo puedes controlar.

Si tu paso al caminar te hace sentir menos cansado que una sesión en la elíptica, camina más rápido; o aumenta o disminuye la resistencia en la elíptica.  

Así es que…

 

Entrenar en la elíptica trabaja más los glúteos y los muslos que caminar, y trabaja menos las pantorrillas. Este es un buen dato pensando en cuando haces ejercicio cardiovascular en qué áreas de tu cuerpo quieres, además, enfocar el trabajo.

Caminar es mejor para mantener la salud de tus huesos, desde que los ejercicios para mantener los huesos saludables son los que tienen impacto con el suelo. Si tienes problemas con tus rodillas, la elíptica tendrá un impacto mucho más suave en estas.

Para perder peso ambas son excelentes opciones, solo ajusta tu paso al caminar—camina a buen ritmo–o la resistencia cuando te ejercites en la elíptica.

 Fuente: Sesión Ask Well, New York Times: Walking vs. Elliptical Training

 

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Qué es mejor: caminar o correr, pregunta un lector

Subido por on Abr 9, 2014 in BLOG | 0 comments

Qué es mejor: caminar o correr, pregunta un lector

Según los científicos, si lo que quieres es perder peso lo mejor es correr.

Realmente el por qué correr ayuda más que caminar a mantener el peso, no está totalmente claro, y aunque es verdad que el impacto al correr es más intenso y se queman más calorías, una de las razones podría ser que correr tiene un efecto en el apetito.

Experimentos con mujeres corredoras y caminantes, mostraron que después de correr o caminar durante una hora en una caminadora, las corredoras, al comer, fueron selectivas con los alimentos, consumiendo casi 200 calorías menos de las que habían quemado durante el entrenamiento. Por otro lado las caminantes consumieron 50 calorías mas de las que quemaron en la sesión. Las corredoras resultaron con niveles significativamente altos en la sangre de una hormona supresora del apetito.

Otros estudios a su vez han encontrado que caminar es tan valioso como correr y en algunos casos aún más. Y ahora, un estudio único en su clase, muestra que para conseguir los mejores beneficios caminando, hay que  acelerar el paso.

La gente que camina para ejercitarse lo hace variando la velocidad e intensidad a su antojo. Algunos caminan con un ritmo lento de 2 millas por hora, lo que es un ejercicio de baja intensidad. Otros lo hacen al doble de ese ritmo o mejor, lo que resulta en un entrenamiento intenso.

Las directrices del ejercicio sugieren generalmente que, para mantener una buena salud, la gente debería comprometerse a hacer 30 minutos de actividad física de moderada intensidad la mayoría de los días de la semana. Para los que caminan a un ritmo de intensidad moderada, probablemente, será alrededor de 15 a 16 minutos por milla.

 Cualquiera que sean tus metas de salud, caminar, correr, o cualquier otra actividad física que suponga un esfuerzo, mejor si es intensa, es mejor que no hacer nada.

 Apoyo y consulta: Artículo en Mi Selección de la semana en Fitness y Salud 

 

 

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Los Artículos más Populares del 2013 en Mi Selección Semanal

Subido por on Ene 3, 2014 in BLOG, Selección de Pili | 0 comments

Los Artículos más Populares del 2013 en Mi Selección Semanal

Cada viernes te traigo un artículo que selecciono, casi siempre, de la columna Well del New York Times, para mantenerte al día con las últimas noticias e investigaciones relacionadas al mundo del fitness y la salud.

Hoy les traigo los 9  más populares del 2013 de mi selección semanal. Haz click en el título para ver el artículo completo.

Razones Para No Estirar

Muchos de nosotros hemos crecido escuchando que debemos calentar con un estiramiento.  Sin embargo, estudios recientes han minado esa idea y en vez de esto, algunas investigaciones han descubierto que el llamado estiramiento estático puede disminuir, en atletas por ejemplo, su rendimiento, sin ni siquiera reducir considerablemente el riesgo de una lesión.

7 Minutos de Entrenamiento de Intervalos

El peso de tu cuerpo, una silla y una pared, es lo único que necesitas para realizar los 12 ejercicios desplegados en este artículo, un entrenamiento que cumple con los últimos mandatos del esfuerzo de alta intensidad y que esencialmente combina una carrera larga y un entrenamiento de fuerza en más o menos 7 minutos de trabajo intenso.

¿Qué es mejor, Caminar o Correr?

Un estudio publicado recientemente en Medicina y Ciencia en Deportes y Ejercicio, señala que si lo que quieres es perder peso, correr es mejor que caminar.

Haciendo Trampa con el Sueño

Interesante artículo sobre la privación del sueño que tantas consecuencias tiene en nuestra salud, por ejemplo, dormir 6 horas en vez de 8 puede causar que te sientas un 25% mas hambriento haciendo que consumas entre 350 a 500 calorías más.

Cómo el Ejercicio Cambia la Grasa y las Células Musculares

El ejercicio promueve la salud, reduce la mayoría de los riesgos de desarrollar diabetes y crecer obesos. Pero, cómo a nivel celular el ejercicio realiza esta beneficiosa magia, qué etapas fisiológicas están envueltas y en qué orden, sigue siendo un gran misterio.

Para Asegurar la Salud de tus Huesos, Empieza Temprano

Los investigadores que estudian la salud de los huesos, dicen que la preocupación por la fortaleza de nuestros huesos debería empezar en la niñez y continuar hasta la adolescencia, cuando el cuerpo construye la mayor parte de la masa ósea que lo sostendrá por el resto de la vida.

Golpeando el pavimento con el talón o la parte delantera del pie

Cómo el pie de un corredor debe tocar el suelo, incita a un apasionado debate entre atletas y entrenadores, a pesar de la poca evidencia convincente para apoyar cualquiera de las posiciones.

Pero un destacado y nuevo estudio podría ayudar a acabar con las disputas, sugiriendo que cada estilo de correr tiene sus ventajas y desventajas, y la manera correcta de hacerlo, casi seguro dependerá de qué tipo de corredor ya seas.

Porqué es Mejor Caminar a Buen Ritmo

Caminar, rápido o lento, es un maravilloso ejercicio. Pero ahora un estudio, único en su clase, muestra que para conseguir los mejores beneficios caminando, muchos de nosotros necesitamos acelerar el paso.

El Ejercicio como una Medicina Potente

Un nuevo estudio sugiere que, el ejercicio puede ser tan efectivo como muchas medicinas que se prescriben frecuentemente en el tratamiento de algunas de las enfermedades de alto riesgo, como las del corazón y la diabetes.

Busca todos los viernes mi artículo de selección para que estes enterado de lo último en fitness y salud.

 

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