16/5/2014 Mi Selección de la Semana en Fitness y Salud

Sé que tienes una agenda muy ocupada, pero quieres mantenerte al día con las últimas noticias e investigaciones sobre fitness y salud. Por eso, cada semana te informo sobre un artículo reciente que he leído. El artículo de esta semana es:

Early Fitness Can Improve the Middle-Age-Brain [La Actividad Física Temprana Puede Mejorar el Cerebro en la Mediana Edad]

Aquí mi resumen:

De acuerdo a un estudio a gran escala, mientras más activo físicamente seas a los 25 años, tu cerebro tenderá a estar mejor cuando alcances la edad mediana. Alentadoramente, los descubrimientos de este estudio, también sugieren que si fuiste negligente en cuanto a ejercitarte cuando eras joven, puedes comenzar ahora y aun así podrás mejorar la salud de tu cerebro.

Aquellos de nosotros pasados de los 40, estamos familiarizados con los primeros destellos de olvido y pensamientos confusos. No podemos recordar fácilmente los nombres de las personas, ciertas palabras o donde dejamos las llaves del auto. “Es cuando simplemente no podemos recordar algunas cosas”, dijo David R. Jacobs, profesor de salud pública en la Universidad de Minnesota y coautor del nuevo estudio.

Sin embargo, estos descensos leves de las habilidades de pensamiento en la mediana edad, sorprenden a algunas personas fuera de tiempo o con menos severidad que a otras, y los científicos no han sabido por qué. La mayoría de las investigaciones están de acuerdo en que es casi seguro que  la genética juega un papel importante. Sin embargo, la contribución del estilo de vida, y en particular del ejercicio, no ha estado claro.

Así que recientemente, el Dr. Jacobs y sus colegas de las universidades en Estados Unidos y el extranjero, retornaron a una enorme cantidad de datos recopilados hace varias décadas para el estudio Cardia. Este estudio cuyo nombre es la abreviatura en inglés de Desarrollo de Riesgos de la Arteria Coronaria en Adultos Jóvenes, comenzó a mediados de la década de los 80 con el reclutamiento de miles de hombres y mujeres que en ese entonces tenían entre 18 y 30 años, y quienes se sometieron a pruebas de salud para determinar sus niveles de colesterol, presión arterial y otras medidas.

Muchos de los  voluntarios también completaron una carrera en la caminadora hasta el agotamiento, durante la cual estos se ejercitaron a un ritmo cada vez más rápido hasta que no pudieron más. El tiempo promedio hasta el agotamiento entre estos jóvenes adultos fue de 10 minutos, lo que significa que la mayoría estaban moderadamente en forma.

Veinticinco años más tarde, a varios de miles de los voluntarios originales, ahora entre 43 y 54 años, se les pidió repetir la prueba física y la mayoría abandonó mucho más pronto esta vez, con tiempos en general de siete minutos o menos, aunque unos pocos corrieron más esta vez de lo que habían corrido cuando más jóvenes.

Luego, los voluntarios completaron pruebas cognitivas destinadas a medir su memoria y la función ejecutoria–capacidad  de hacer juicios y tomar decisiones precisas y rápidas. Los voluntarios tenían que recordar listas de palabras y distinguir los colores de los textos, de modo que, cuando por ejemplo, la palabra amarillo estaba en la pantalla en tinta verde, ellos observarían el color, no la palabra.

Los resultados, publicados el mes pasado en la revista Neurology, son notables y aleccionadores. Esos voluntarios que habían estado más en forma cuando eran adultos jóvenes, que habían logrado una duración de más de 10 minutos antes rendirse, por lo general tuvieron el mejor desempeño en las pruebas cognitivas en la edad madura. Por cada minuto adicional que habían sido capaces de correr en la adultez, usualmente podían recordar más o menos una palabra adicional de las listas y cometer menos errores en la distinción de colores y textos.

Esa diferencia en el rendimiento, es obviamente pequeña, pero representa alrededor del valor de un año de diferencia en lo que la mayoría de los científicos considerarían el envejecimiento normal del cerebro, dijo el Dr. Jacobs. Así que los voluntarios de 50 años que pudieron recordar una palabra más que sus compañeros de la misma edad, se presumía tendrían el cerebro de una persona de 49 años, un bono que podría potencialmente aumentado más tarde, agregó el Dr. Jacobs. “En otros estudios, cada palabra adicional que alguien recordó en la prueba de memoria durante la mediana edad, fue asociada con una disminución de casi el 20 por ciento en el riesgo de desarrollar demencia en la vejez”, dijo este.

En esencia, los hallazgos sugieren que la habilidad de pensar bien en la edad mediana depende en un sorpresivo grado de tu estilo de vida como joven adulto. Parece ser que las raíces del declive cognitivo vienen de épocas anteriores, dijo el Dr. Jacobs.

Este estudio no examinó la razón de por qué el ejercicio puede aumentar la capacidad intelectual. Sin embargo, el Dr. Jacobs dijo que otros estudios, incluyendo algunos que han utilizado los mismos datos del estudio de Cardia, sugieren que la gente joven fuera de forma tiene perfiles de colesterol pobres, y otros marcadores de la salud cardiovascular que, con el tiempo, pueden contribuir al desarrollo de placas en los vasos sanguíneos que conducen al cerebro, impidiendo, eventualmente, el flujo de la sangre al cerebro y perjudicar su capacidad de funcionar.

“La lección es que la gente necesitar estar en movimiento a lo largo de sus vidas”, dijo el Dr. Jacobs.

Pili Cuadrado
pilicuadrado6@hotmail.com
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