18/10/13 Mi selección de la Semana en Fitness y Salud.

Sé que tienes una agenda muy ocupada, pero quieres mantenerte al día con las últimas noticias e investigaciones sobre fitness y salud. Por eso, cada semana te informo sobre un artículo reciente que he leído. El artículo de esta semana es:

How Walking May Lower Breast Cancer Risk [Cómo Caminar Puede Disminuir el Riesgo de Cáncer de Mama]

La actividad física, incluyendo caminar, puede sustancialmente reducir, en la mujer, el riego de desarrollar cáncer de mama, y lo que en parte muestra la nueva ciencia es, porqué esto cambia la manera en que tu cuerpo trabaja con el estrógeno.

Aquí mi resumen:

Desde hace mucho tiempo ha habido evidencias, de que el ejercicio reduce el riesgo de muchos otros tipos de cáncer, incluyendo las neoplasias malignas de mama. Pero los mecanismos fisiológicos envueltos no han sido bien caracterizados, ni los científicos han sabido qué clase y cantidad de ejercicio provee la mejor protección.

En el más reciente y completo de los estudios, publicado en línea en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, los investigadores empezaron revisando una gran cantidad de información de la Sociedad del Cáncer. La base de datos incluye informaciones médicas y de salud de más de 73,600 mujeres post menopáusicas, entre las edades de 50 a 73 años, quienes participaron en el estudio a principio de los años 90. Por casi dos décadas, los investigadores completaron un seguimiento a través de cuestionarios realizados cada dos años.

Los cuestionarios preguntaban, entre otras cosas, por descripciones detalladas de cómo estas mujeres pasaban su tiempo libre, y en particular si se ejercitaban y cómo lo hacían. Acerca de un 9 por ciento reportaron que nunca se ejercitaban. Unas pocas dijeron que se ejercitaban intensa y frecuentemente, generalmente corriendo, nadando o jugando al tenis.

Pero la mayoría caminaba, usualmente a un paso placentero y alrededor de 3 millas por hora. Casi la mitad del grupo reportó que ésta era su única manera de ejercitarse.  

Durante el desarrollo del estudio, 4,760 participantes desarrollaron cáncer de mama.

Cuando los investigadores tabularon los regímenes de ejercicio y los récords médicos, encontraron que esas mujeres que caminaron por lo menos siete horas por semana, usualmente distribuidas en una hora al día, tuvieron un 14 por ciento de menos riesgo de desarrollar la enfermedad que las que caminaron menos de tres horas por semana, una significativa reducción.

Mientras tanto, esas pocas mujeres que fueron las más activas, sudaron intensamente por hasta 10 horas cada semana, obteniendo aún un mayor beneficio, un 25 por ciento de menos riesgo de desarrollar cáncer de mama que las que se ejercitaron menos.

Esas reducciones de riesgo son verdaderas, determinaron los investigadores, aunque las mujeres estuvieran en sobrepeso o no,  y aunque estuvieran usando terapia de reemplazo hormonal o no.

“Pensamos que estos resultados son muy alentadores”, dijo Alpa V. Patel, un epidemiólogo en el American Cancer Society y autor del estudio. “Caminar es un tipo de ejercicio fácil y accesible. Casi todo el mundo lo puede hacer. Y para la población de mujeres post menopáusicas, significo una importante reducción en el riesgo de contraer cáncer de mama”.

Otro intrigante estudio hecho a mujeres más jóvenes, publicado en mayo en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, ayudó a dilucidar cómo el ejercicio puede reducir el riesgo de cáncer de mama. Para este experimento, los científicos de la Escuela Pública de Salud en la Universidad de Minnesota dividieron varios cientos de mujeres sedentarias y pre menopáusicas en dos grupos. Un grupo permaneció sedentario, mientras que el otro comenzó un programa de aeróbicos moderado que continuó cinco veces por semana durante 16 semanas.

Al comienzo y al final de los cuatro meses, los investigadores recolectaron orina y la examinaron para probar los niveles de estrógeno y varios meta bolitos de estrógeno, que son las sustancias que se forman cuando el estrógeno es descompuesto por el cuerpo. Estudios pasados han encontrado que la proporción de esos meta bolitos en la orina de una mujer, indica un mayor riesgo de cáncer de mama durante su vida.

En este estudio, las voluntarias que permanecieron sedentarias, no mostraron ningún cambio en la proporción de sus meta bolitos de estrógenos después de los cuatro meses.

Pero entre las del grupo que empezó ejercitándose, los niveles de uno de los meta bolitos disminuyeron y en otro aumentaron, cambiando la proporción en formas que fueron consideradas como indicadoras de un menor chance de cáncer de mama. Las mujeres también perdieron grasa de su cuerpo y ganaron masa muscular.

Este resultado, sin embargo, derivado del estudio en mujeres jóvenes, tiene  implicaciones para las mujeres de cualquier edad. Como el Dr. Patel señaló, las mujeres postmenopáusicas producen estrógenos, aunque en mucha menor dosis y primariamente de células de grasa y no de los ovarios.

El ejercicio puede cambiar la composición interna del cuerpo de la mujer haciendo más difícil que el cáncer de mama se afiance, ya que altera la proporción de meta bolitos de estrógenos y reduce la grasa corporal total.

Pero, por supuesto, el ejercicio, no es una panacea. Algunas de las mujeres que en el estudio se ejercitaron religiosamente y caminaron todos los días desarrollaron cáncer de mama. Muchas otras que rara vez se ejercitaron, no.

“Hay todavía detalles que no sabemos acerca de cómo o porqué no empieza el cáncer de cualquier tipo”,  dijo el Dr. Patel.

Y añadió: “Pero la actividad física, y especialmente caminar, son tan simples y tan accesibles para la mayoría de las mujeres, y estadísticamente, esta actividad parece reducir el riesgo de cáncer. Así que ¿por qué no ejercitarte?”

Pili Cuadrado
pilicuadrado6@hotmail.com
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