demasiado cardiovascular

Aunque el cardiovascular es una actividad importante sobre todo para tu corazón, haciendo más de lo debido puede ser contraproducente para tu salud, y además no te permite ver resultados.

Aquí hay 4 señales que te dicen que puedes estar haciendo demasiado cardiovascular:

 

1.- Tu cuerpo acumula grasa

 

Cuando se trata de quemar grasa, mucha gente elige el ejercicio cardiovascular. Sin embargo, el efecto de quemar grasa cuando hacemos cardiovascular es corto y una vez paras, tu metabolismo regresa rápidamente a su estado normal. Si el cardiovascular es tu modo de ejercitarte, estarás forzado a hacer más y más para poder conseguir resultados en la pérdida de peso.

Esto es un problema, pues mientras más cardiovascular hagas, mas masa muscular pierdes. Y si tu cuerpo pierde aunque sea un poco de musculo, tu metabolismo será más lento; con lo cual a este le costará más deshacerse de la grasa, al menos que hagas mucho más cardiovascular y esto se convertirá en un círculo vicioso.

 

2.- No luces tonificada

 

Usando el cardiovascular como la más importante forma de ejercitarte, puede ayudarte a perder peso pero no a tonificar. La composición de tu cuerpo determina como te ves físicamente. Reducir la grasa al mismo tiempo que reducir el músculo previene un cambio en la composición de tu cuerpo.

 

3.- Te duelen las articulaciones todo el tiempo

 

Muchas formas de ejercicio cardiovascular pueden conducir a menores y mayores lesiones por el abuso. Tu cuerpo se afecta por el peso a través de tus tobillos, rodillas, caderas y la espalda baja cuando corres. Cuando montas bicicleta, la postura de tus hombros y tu espalda sufren. Aun nadar, una forma de actividad cardiovascular que es supuestamente libre de lesiones, puede causar problemas en tus hombros con el tiempo.

Escucha tu cuerpo. El dolor crónico en las articulaciones se desarrolla gradualmente, casi sin darte cuenta. Una actividad cardiovascular constante y larga—repetitiva–puede pasar factura a tus articulaciones sin que ni siquiera lo notes. 

 

4.- Siempre estas cansada

 

El ejercicio es una forma de estrés físico. Esto es lo que conlleva a una mejora en tu acondicionamiento físico con el tiempo. Sin embargo, tu cuerpo también tiene una capacidad limitada de lidiar con otro tipo de estrés. Si sometes tu cuerpo a mucha actividad cardiovascular en momentos donde manejas otro tipo de estrés, este no será capaz de aguantarlo.

Muchas veces, el primer síntoma de que estas muy estresada es cuando hay un notable descenso en la energía. Como resultado, estarás cansada y más propensa a enfermarte o lesionarte.

 

La solución: Contemplar los entrenamientos de fuerza en tus rutinas

 

Si tienes cualquiera de estos síntomas, es tiempo de que consideres un cambio o encuentres un balance en tus entrenamientos. El entrenamiento de fuerza es el complemento perfecto para el cardiovascular.

Este te ayuda a mantener tu masa muscular, incrementando tu tasa metabólica en reposo y ayudando a tu cuerpo a cambiar físicamente. Además, de que te proveerá con la variedad de ejercicios que necesitas para evitar las lesiones asociadas con el sobre entrenamiento (cardiovascular); y el hecho de estar más fuerte ayudará a cuidar tus articulaciones.

Finalmente, el ritmo del entrenamiento de fuerza será de mucho menos estrés físico que un entrenamiento cardiovascular constante.  Aún reemplazando dos días de cardiovascular a la semana con un entrenamiento de fuerza, puede reducir el estrés físico con el que tiene que lidiar tu cuerpo y restaurar los niveles de energía.

 

Más…

 

El entrenamiento cardiovascular es excelente para tu salud en general, pero hay que balancearlo con entrenamientos de fuerza para que puedas conseguir mejores resultados a largo plazo.

 

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