Cuando el estrés se convierte en un modo de vida

Para mí que hablo tanto del descanso como una de las bases principales del Alto Rendimiento, el estrés tiene que ser algo a lo que no le doy cabida en mi vida.

Mientras escribo este artículo, estoy pensando en la conversación que escuché esta mañana entre dos clientes, una Profesora Montessori y una Psicóloga Clínica.

Hablaban entre ellas de lo cargados que están los niños y adolescentes en estos tiempos con todo el trabajo–deberes–que se les asigna en la escuela. No importa la edad, pues como ellas misma dijeron, hasta en pre-escolar se están dejando deberes para hacer en casa.

Las escuchaba conversando y de repente pensé en toda esa gente que no se da permiso para descansar. Esa gente que pelea la fatiga y que, al final, pasan los días estando ocupados pero no siendo productivos. Esa gente que probablemente desde niños se acostumbró a vivir bajo ese estrés o modo de vida de hacer y hacer. 

Con esta epidemia de trabajos escolares, estresantes, que se les asignan a nuestros hijos, me atrevería a decir que, estamos formando jóvenes que se vuelven adictos al estrés. Con lo cual entran en un círculo vicioso que no pueden romper y si se rompe es porque ya sus organismos no aguantan más.

 

Cómo afecta el estrés a nuestro cerebro

 

A nivel celular, el estrés suele significar “daño” o incluso “muerte”, ya que se liberan determinadas sustancias (óxidos) que acaban provocando graves daños a su superficie.

Según estudios presentados por  la Sociedad para la Neurociencia, el estrés, independientemente de cual sea su causa, altera los circuitos cerebrales.

Aunque pudiéramos estar hablando de un tipo de estrés provocado por situaciones dolorosas o tragedias, vivir bajo cualquier tipo de estrés–crónico–acorta nuestros telomeros. Y desencadena un serie de condiciones desde ansiedad, depresión y fatiga que va debilitando nuestro sistema inmune y nuestra mente.

 

Alto rendimiento y felicidad

 

Ojalá que las escuelas en su afán por fomentar una extrema competitividad, elijan formas de enseñarles a sus alumnos las estrategias para tener un alto rendimiento.

Enseñarles que el descanso es parte de su progreso, no solo intelectual, sino también moral. Que hay muchas formas en la actualidad de conseguir desempeñarse mejor que nunca y sentirse mejor que nunca–felices–aprendiendo a conseguir estados de fluidez o flow.

De esta manera se formarían niños y adolescentes más conscientes de su salud mental, física también. Entendiendo que vivir bajo ese estrés crónico de competitividad y tanto que hacer, los hace adictos a eso y luego no entienden el descanso. 

Teniendo como resultado personas que están altamente ocupadas y no son nada productivas. 

Todo esto sin contar el estrés que le contagian los profesores estresados. Pues el estrés es una pauta de energía–baja, y como todas las energías estas se contagian.

 

Más…

 

No pude contener mi asombro al escuchar que ya en algunos pre-escolares se asignan deberes para hacer en casa. ¿Será eso posible? 

Recordar que las ideas creativas surgen mientras descansamos. Mientras no hacemos ninguna tarea que suponga un esfuerzo intelectual. Que tener tiempo para jugar en este caso–descansar–es importante para crecer.

 

 

Pili Cuadrado
pilicuadrado6@hotmail.com
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