Fatiga en Fitness: ¿Fatigado? Haz estas 3 cosas

Lo descubrí hace unas semanas. Y me dí duro contra la pared, solemos pensar que la fatiga en fitness–burn out–nunca nos alcanzará. A mi sí. Y esa fatiga represento un aumento de peso, insomnio y falta de energía.

Aquí te cuento algunas de las medidas que tomé para contrarrestar esa fatiga en fitness que casi me saca del camino. 

 

Disminuí las sesiones de actividad física intensa

 

De tres veces entrenando duro, lo baje a una vez. 

Aunque suene contraproducente el ejercicio extremo sobretodo el cardiovascular y, otros entrenamientos intensos y largos, pueden hacerte ganar peso. Pues colocan un gran estrés en tu cuerpo que te hace liberar cortisol. Si la fatiga se alarga, eso mismo pasa con el cortisol en tu cuerpo.  

Es muy fácil caer en ese círculo cuando encuentras una actividad física que te apasiona, en mi caso el Vinyasa Yoga o Yoga Flow. Y a eso le sumas un trabajo apasionante, con lo cual todo en tu vida se torno en una sola cosa: esfuerzos constantes, tanto físicos como mentales. 

Me vi en urgencia de hacer ajustes y descansar de las clases de Yoga por casi 10 días, para hacer una reingeniería en mis días. Mi recuperación fue tan notable que perdí peso y restablecí mis niveles de energía, por tanto mi ánimo mejoró.

Con este aprendizaje, decidí poner en practica la regla de uno de mis mentores de alto rendimiento. En la que se sugiere que en los días en que vayas a entrenar duro, sea una o dos veces por semana, entrenes duro. Y los días que vayas a entrenar suave, entrenes suave.

A esto he agregado que los días que vayas a descansar, solo descanses. De otra manera se pierde el sentido del trabajo físico y el descanso y, generalmente se termina como termine yo, con tremenda fatiga y con resultados contradictorios. 

 

Evité los alimentos que son inflamatorios

 

En este caso el ayuno intermitente me ayudó muchísimo–siempre me ha ayudado–a reducir la inflamación provocada por el estrés y la fatiga producidas por demasiado cortisol en mi sangre. Es uno de los beneficios del ayuno intermitente. 

Reduje el consumo de alcohol a casi nada-si antes tomaba una copa de vino o una cerveza una vez a la semana, lo reduje a una o dos veces al mes–corté completamente el consumo de lácteos específicamente el queso y reduje el consumo de alimentos con gluten. Aumenté el consumo de grasas buenas como el aguacate, salmón y las nueces.

Y, por supuesto, hice más énfasis en mi hidratación.  

 

Retome mi rutina de sueño

 

Cuando fatigada, dormir es lo mejor que puedes hacer. Pues es cuando dormimos que nuestro cuerpo y nuestras células se reparan. Y en este sentido la falta de sueño es también causante de fatiga crónica y el seguido aumento de peso. 

He ido poco a poco retomando mi rutina de estar durmiendo alrededor de las 10 pm. Lo que ha hecho que me sienta mucho mejor, con más energía. En general más recuperada tanto física como mentalmente. 

 

Más

 

Lo más crítico de todo esto es que cuando caemos en un nivel de fatiga crónica por el exceso de cansancio y tenemos todo ese cortisol en nuestra sangre no solo lo sentimos en nuestro cuerpo.

Tanto psicológica como emocionalmente se sufren de igual manera las consecuencias negativas de ese burn out. El  que sino se detecta y se le pone atención a tiempo, en la mayoría de los casos, termina en condiciones como la depresión y la ansiedad generalizada, provocando un tratamiento mas complicado que te saca completamente de tu camino. 

 

 

 

 

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Pili Cuadrado
pilicuadrado6@hotmail.com
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