Por qué la gente falla en el Ayuno Intermitente

La mejor noticia acerca del Ayuno Intermitente es que no es una dieta. Y que aunque parezca difícil llevarlo a cabo no lo es. Sin embargo las dietas parecen súper fáciles.  Y a la hora de implementarlas, estamos todos batallando con nuestra fuerza de voluntad. Terminamos drenados y con el tiempo casi siempre ganamos el mismo peso que hemos perdido. Quizás un poco más. 

Aunque el Ayuno Intermitente es fácil de implementar, hay 4 razones principales de por qué tanta gente falla al llevarlo a cabo. Aquí las listo:

 

Nunca empiezan

 

Este protocolo le produce a muchas personas un problema en sus mentes. Ya que durante unas largas horas estarán privados de comida. Siendo honestos, esto para muchos es un reto. Porque la mayoría estamos acostumbrados a comer cada tres o cuatro horas. Y privarnos de comida durante 10 horas o más parece una tarea imposible de llevar a cabo. Con el agravante de que muchos piensan que no van a sobrevivir sin comida y no es así. 

Lo ideal es pensar y entender que estamos cambiando el combustible de nuestro cuerpo–comida–por la grasa que tenemos almacenada en el desde hace meses o años. Finalmente estamos sobreviviendo o funcionando con esa grasa que tenemos almacenada. 

Si llegas a entender esto será mucho más fácil empezar. Es entender que no te morirás de hambre y que tu organismo sobrevivirá esas 12, 14, 16, 18 o 24 horas con la grasa que tiene almacenada y de la cual te vas a deshacer. Y siempre puedes consumir té, agua y café durante tu ventana de ayuno. 

 

Se sienten peor que cuando hacen una dieta 

 

Sí, pero es solo al principio. El organismo tiene que acostumbrarse a este cambio porque también puede haber una deficiencia de vitaminas. Por eso el Ayuno Intermitente debe llevarse a cabo solo si tienes una buena base de alimentación. Mi sugerencia es que aumentes el sodio y potasio cuando estas ayunando. A mi me resulta mucho tomar agua carbonatada. 

Dicho esto, es absolutamente comprensible que si te sientes peor quieras soltar el protocolo, pero como todo es una transición y debes ser consistente para lograr que tu cuerpo se acostumbre. 

 

No pierden peso 

 

Si estás en la mediana o tercera edad–menopausia–tu cuerpo se tomará el tiempo para reparar órganos y tejidos antes de quemar grasa. Hay personas que pierden mucho peso al empezar y otras no, esta podría ser la razón. Con lo cual y por lo mismo que he mencionado antes, la clave es no desesperarse.

Saber que hay otras cosas que están pasando en el cuerpo para estar más saludables, nos da una perspectiva diferente que nos permitirá ser consistentes. La clave es enfocarse en descubrir cómo está tu energía, tu función cognitiva y tu hambre y tener pendiente que al romper el ayuno debes comer sensatamente y reducir los hidrocarburos. Y algo muy importante: ejercitarte. 

 

Se llevan de las opiniones de los demás

 

Estas opiniones generalmente de amigos y familiares que no entienden de qué va la cosa y se alarman porque estarás muchas horas sin comer. Lo que probablemente para ellos no tiene sentido porque tienen asumido que si no comes cada cuatro horas o cuando tienes hambre te vas a morir. El problema es que si comes cada cuatro horas tu cuerpo nunca va a poder quemar esa grasa que tienes almacenada.

Imagino que nunca has pensado que comer tan frecuentemente te pone en tremendo problema con la insulina. La cual se dispara con el consumo de hidrocarburos y con comer frecuentemente. Incluso aunque estés haciendo una dieta cetogénica, si comes frecuentemente provocará que se dispare la insulina. La cual está detrás de todas la enfermedades crónicas. 

 

Más…

 

A parte de que decidas o no echar mano del Ayuno intermitente, te aliento a que no entres en el protocolo de recorte de calorías. El protocolo de 500 calorías al día está fuera de contexto. Primero porque no es un estilo saludable de perder peso, es sumamente difícil de mantener y tu fuerza de voluntad sufre mucho así como tu metabolismo y nunca estarás saciado. 

Y ahí radica el éxito de Ayuno Intermitente. El hambre desaparece y no te rendirás fácilmente. Y de paso fortaleces de fuerza de voluntad. A parte de todos los beneficios adicionales de este fabuloso protocolo. Si quieres quemar grasa, el Ayuno Intermitente es tu mejor aliado para conseguirlo. 

Quizás esta vez te decidas a empezar. Si lo haces, persiste unos días hasta que tu cuerpo se acostumbre y dale tiempo al cuerpo de reparar órganos y quemar grasa. Con lo cual debes ser consistente. Y algo muy importante es no llevarte de las opiniones de los demás. Permítete vivir esta experiencia y ver y sentir sus extraordinarios resultados.

 

Yo puedo ayudarte. Pincha aquí — Ayuna con Pili — y  ponte en contacto conmigo.

 

 

 

 

 

Pili Cuadrado
pilicuadrado6@hotmail.com
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